Cadillac records: biopic musical de cómo nace este sello discográfico.

Cadillac Records ofrece exactamente lo que se puede esperar de ella, y eso tiene su parte buena y su parte mala. La buena es que nos acerca a un momento histórico de la música negra y a figuras clave como Chuck Berry o Muddy Waters y una exquisita banda sonora. La mala es que le ocurre como a casi todos los biopics, que parecen querer condenar extensa biografías de centenares de páginas en unos pocos minutos, y dan pinceladas de casi todo para no centrarse en nada, resultando un compendio que termina siendo frío y distante porque se olvidan de lo básico: de buscar la empatía con el espectador y provocar que nos identifiquemos con alguno de los personajes.

Ha sucedido con la película sobre Johnny Cash o con la que se hizo sobre Ray Charles, sólo por citar dos de las más recientes, pero es extensible a innumerables biopics que se han hecho a lo largo y ancho de la historia del cine. No sé cual es el problema, quizás resida en la ambición por concentrar toda la vida de una persona (de un sello discográfico en este caso) en hora y media, sin dejarse nada en el tintero, como si el peso del mito pudiera más que la voluntad del guinista o el director, o quizás por el hecho de que no se suele contratar para estas obras a grandes directores ni guionistas de prestigio. Al final, estas películas acaban teniendo valor como documentos pero no como obras cinematográficas.

El caso es que Cadillac Records nos lleva hasta los años 50 y el auge de la música negra y el sello Chess Records, de un buen elenco de artistas que trabajaron allí, pero no nos hace sentirnos cerca de ninguno, y eso que las interpretaciones son más que decentes (Adrien Brody, Jeffrey Wright o Columbus Short, por ejemplo, están muy bien, y merece especial mención Beyoncé, que consigue comerse la pantalla a pesar de una cabellera teñida de rubio). El error está en tratar de contar todo: la música, las relaciones personales entre los músicos, las relaciones matrimoniales… salen hasta los Rolling Stones. Y al final, cierta frialdad y un ritmo poco acertado, un final que pretende ser dramático y queda patético y la sensación de no saber muy bien qué es exactamente lo que me querían contar. Me quedo con la música.”

Gracias a Ruth Arias por su crítica: http://www.cinematical.es/2009/02/19/critica-cadillac-records/

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.cine.fanzinedigital.com/4403_1-Cadillac_Records.html

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