enero 2014


La clase: profesor comprometido con alumnos conflictivos.

El intercambio: Película dramática de Clint Eastwood basada en hechos reales. Soberbia actuación de Angelina Jolie.

“El intercambio no varía en absoluto las constantes que viene mostrando el cine de Clint Eastwood desde hace algunos años. Se trata de un cine sencillo, rodado desde el clasicismo, en el que la cámara no se entromete en la trama con la crudeza con que suele hacerlo en estos tiempos, usando las primeras tomas para que reluzca la credibilidad de los actores. Eastwood, heredero de Leone y Siegel, es el mejor hijo que nunca tuvo John Ford. Su cine dibuja una mirada dramática, repleta de significados, y en su particular distanciamiento, profundamente humana. El que fuera Harry el Sucio ha sabido unirse a esa poco concurrida lista de directores que han parido un cine humanista, cuyo primer miembro fuera Sir Charles Chaplin (quien es directamente mencionado al poco de comenzar El Intercambio).

No tengo reservas al afirmar todo ello, y eso que lo hago después de ver su obra menos maestra desde la floja Deuda de sangre. La primera parte de El intercambio lo tiene todo para que la película pase a ser del mejor cine de Eastwood. Pero, a partir de ciertos acontecimientos del argumento, da la impresión de que la película quiere ser demasiadas cosas a la vez, llegando a transitar los terrenos del trillado “cine de psiquiátrico” y acercándose por momentos en temática y forma a Mystic River, palideciendo en la comparación. El guión, basado en espantosos hechos reales, traza a la mayoría de los personajes de forma gruesa y hace demasiados y mejorables intentos por encontrar una clausura convincente, aunque nunca permite el aburrimiento.

A pesar de todo ello, la película resulta sólida, magistral por momentos. Angelina Jolie convence y brilla como actriz seria, resultando su actuación dolorosamente humana. Además, Eastwood se rodea como siempre de un magnífico equipo técnico, destacando especialmente en este film la fotografía, el vestuario y la brillante dirección artística. Una vez más, el director de Sin Perdón se aprovecha de la solidez de las formas cinematográficas clásicas, dotándolas de la terrible, pesimista mirada del mundo posmoderno. Y una vez más demuestra que es uno de los más grandes directores de la historia. Lo digo siendo aún menos dubitativo que su cine, mientras espero impaciente para ver Gran Torino.”

Gracias a Antonio Gandiaga por su crítica: http://www.notasdecine.es/1362/criticas/critica-el-intercambio/

La decisión de Anne: dramonazo donde los haya.

“Con alto impacto emocional se desarrolla este film acerca de una familia que lucha por mantener la cordura frente a la enfermedad de uno de sus miembros y la demanda de una hija. Dirige Nick Cassavetes (El diario de Noa).

Debo reconocer que cuando ví el primer trailer en el cine de esta cinta tuve el prejuicio de un trabajo simplón ejecutado solamente para hacer llorar fácilmente. Finalmente la ví y me cambio completamente la perspectiva. La cinta se involucra en lo cotidiano de una familia que sufre cuando un miembro del clan sufre de cierta forma también caen todos en esta desgracia viviendo su propio duelo y formas de apoyo mutuo en post del bien común.  Es responsable del film es Nick Cassavetes (Diario de Noa) que nos tiene acostumbrados a relatos cargados de emotividad y basarse en conocidas novelas. Trae ahora este  intimista y sensible relato acerca de una familia sumida alrededor de la enfermedad de la hija mayor Kate que da una dura lucha contra una enfermedad terminal. Pero el problema y punto de partida a un conflicto paralelo lo constituye su hermana menor Anne que fue concebida por sus padres solo para ayudar con el tratamiento de su hermana sugerido a  por su médico en un poco ortodoxo tratamiento complemento perfecto como donante para Kate. Sara(Cameron Diaz) intentará cualquier cosa para salvar a Kate pero Anna (Abigail Breslin) quién inicia el relato han utilizado la sangre del cordón umbilical para su hermana, además su médula ósea es indispensable. A los 11 años, Anne debe dar a su hermana es un riñón la única forma de extender su vida pero hay un quiebre ya que la pequeña se hartó de todos los procedimientos médicos, y decide demandar a sus padres por la autonomía médica y derecho a decidir cómo su cuerpo va a ser utilizado contratando a un reputado abogado y demandar a sus padres en medio del dolor y conflictos por salvar a Kate. Casasvetes toma este espinudo y excelente material basado en un best-seller de Jodi Picoult y logra dar en el blanco con grandes actores sobre todo con la actriz Sofia Vassilieva que da vida a Kate , Alec Baldwin y la novel actriz de “Pequeña de Miss Sunshine”, Abigail Breslin que sigue brillando con luz propia. Pone el acento acerca de la ética médica y familiar, el dolor que deben cargar a sus padres y hermanos cuando uno del clan esta enfermo.  El realizador utiliza para el relato utiliza largos flashback donde cada miembro de la familia relata su visión de la problemática con mucha paciencia, siendo un romance entre Kate y un joven paciente de cáncer compañeros (Thomas Dekker) es uno de los pocos pasajes que se extienden en la película. Mucho sentimentalismo parece ser la receta ocupando correctamente el montaje, fotografía y una banda sonora adecuadas para tocar el corazón de los espectadores que de seguro agradecerán ver algo sino real que esta muy cerca de serlo.”

Gracias a David Lizana por su crítica: http://www.muchocine.net/criticas/10980/La-decisi%C3%B3n-de-anne

 

Anticristo:

No es fácil una película como Anticristo, y tampoco lo es hablar de ella. Lars von Trier es un cineasta que no puede permitirse el lujo de dejar indiferente al público, y por ello siempre presenta unas propuestas extremas tanto en su construcción formal como en las situaciones en las que pone a los personajes. Autor ineludible para algunos, impostor para otros, lo cierto es que el cine del danés siempre tiene la capacidad de no ser fácilmente olvidable.

Anticristo está lejos de ser una excepción a esa última afirmación. Estamos ante un ejercicio de exorcismo de los demonios internos del realizador, que se sitúa en una onda completamente distinta a la de su anterior película, la malvada comedia El jefe de todo esto. En esta ocasión, el director se nutre de los postulados del cine de terror para construir un ambiente malsano e inquietante, aunque no estamos ni mucho menos ante un ejercicio puro de género. Von Trier también se fija en el Bergman más centrado en la desintegración de la relación de pareja, el de Secretos de un matrimonio o su secuela Saraband.

Apoyándose en dos actores poco temerosos ante un ejercicio de interpretación extremadamente arriesgado (y del que salen brillantemente airosos), Von Trier llena su película de una simbología mística y religiosa ciertamente extraña, y que puede resultar de una misoginia cruel. Sin embargo, no es eso lo que queda en el recuerdo del espectador, sino una serie de momentos cargados de una violencia poco escrupulosa y de índole sexual. La película pretende ir un paso más allá, estableciendo nuevos límites para el contenido de las imágenes en el cine convencional.

Sinceramente, no sabría ni podría darles una opinión especialmente favorable ni negativa respecto a Anticristo. Hay instantes donde el talento del director sale a relucir (el hipnótico prólogo), además de una cierta ironía algo difícil de hallar (no puede ser del todo serio que los capítulos se llamen Pena, Dolor y Desesperación). Sin embargo, la provocación no encuentra un apoyo sólido en la posible significación de la trama, por momentos algo risible en su dualidad sobre la bondad/maldad de la naturaleza (de la mujer). Anticristo no cae, como Dogville o Europa, del lado de las obras maestras, pero al menos me la creí más que Bailar en la oscuridad. En cualquier caso, cuando alguien hace una propuesta tan extrema como esta, mi opinión incondicional es que hay que ir a verla.”

Gracias a Antonio Gandiaga por su crítica: http://www.notasdecine.es/12589/criticas/critica-anticristo/

 

Cadillac records: biopic musical de cómo nace este sello discográfico.

Cadillac Records ofrece exactamente lo que se puede esperar de ella, y eso tiene su parte buena y su parte mala. La buena es que nos acerca a un momento histórico de la música negra y a figuras clave como Chuck Berry o Muddy Waters y una exquisita banda sonora. La mala es que le ocurre como a casi todos los biopics, que parecen querer condenar extensa biografías de centenares de páginas en unos pocos minutos, y dan pinceladas de casi todo para no centrarse en nada, resultando un compendio que termina siendo frío y distante porque se olvidan de lo básico: de buscar la empatía con el espectador y provocar que nos identifiquemos con alguno de los personajes.

Ha sucedido con la película sobre Johnny Cash o con la que se hizo sobre Ray Charles, sólo por citar dos de las más recientes, pero es extensible a innumerables biopics que se han hecho a lo largo y ancho de la historia del cine. No sé cual es el problema, quizás resida en la ambición por concentrar toda la vida de una persona (de un sello discográfico en este caso) en hora y media, sin dejarse nada en el tintero, como si el peso del mito pudiera más que la voluntad del guinista o el director, o quizás por el hecho de que no se suele contratar para estas obras a grandes directores ni guionistas de prestigio. Al final, estas películas acaban teniendo valor como documentos pero no como obras cinematográficas.

El caso es que Cadillac Records nos lleva hasta los años 50 y el auge de la música negra y el sello Chess Records, de un buen elenco de artistas que trabajaron allí, pero no nos hace sentirnos cerca de ninguno, y eso que las interpretaciones son más que decentes (Adrien Brody, Jeffrey Wright o Columbus Short, por ejemplo, están muy bien, y merece especial mención Beyoncé, que consigue comerse la pantalla a pesar de una cabellera teñida de rubio). El error está en tratar de contar todo: la música, las relaciones personales entre los músicos, las relaciones matrimoniales… salen hasta los Rolling Stones. Y al final, cierta frialdad y un ritmo poco acertado, un final que pretende ser dramático y queda patético y la sensación de no saber muy bien qué es exactamente lo que me querían contar. Me quedo con la música.”

Gracias a Ruth Arias por su crítica: http://www.cinematical.es/2009/02/19/critica-cadillac-records/

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.cine.fanzinedigital.com/4403_1-Cadillac_Records.html

Me permito, como excepción, mostrarles este cortometraje debido a que aborda el tema de los libros, campo en el que trabajo….además de que es de gran belleza.

The fall. El sueño de Alejandría: película india de gran belleza, una obra maestra.

Mejor película del 2007 en el Festival de Cine Fantástico de Sitges.

Los Ángeles, son los años 20; una pequeña niña inmigrante está en un hospital recuperándose de una caída u entabla amistad con un enfermo postrado en cama que la cautiva con una historia maravillosa que la lleva más allá del abatimiento del hospital a exóticos parajes de la imaginación. Para asegurarse de que mantiene a la niña interesada en la historia, entremezcla elementos de su familia y de las personas del hospital a quienes le tiene afecto.

El DVD tiene como contenidos extras un audiocomentario del director, un audiocomentario del protagonista y guionistas, documentales: Nostalgia-Wanderlust, escenas adicinales, galería de fotos y ficha técnica y artística.

 

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