enero 2012


La buena vida: reflejo de la sociedad chilena actual.

 

Hay muchas películas que se basan en este intrincado juego tan de moda de las historias cruzadas. Y las hay de muchos tipos. Acabamos de ver, por ejemplo, Lejos de la tierra quemada, de Guillermo Arriaga, que es uno de los abanderados de la fórmula: tejer vidas intercaladas de gente que parece no tener ninguna relación entre sí pero que se acaban enredando en algún punto de la película. Hemos visto Cuatro vidas, Nueve vidas, Vidas cruzadas… y un larguísmo etcétera. Pero hay una gran diferencia cuando la estructura se usa en Estados Unidos y cuando lo hace en Sudamérica.

Cuando se cruza la frontera los problemas son diferentes y adquieren un tinte más social y una buena dosis de realidad. Se me ocurre por ejemplo la reciente Satanás, de André Baiz y esta que llega ahora, la chilena La buena vida -premio Goya de este año a la mejor película extranjera de habla hispana-, con un clarinetista que aspira a entrar en la filarmónica, un peluquero que ansía comprarse un coche o una trabajadora social que trata de convencer a las prostitutas de que usen preservativo en sus relaciones. Son sólo ejemplos, porque cada uno de los personajes principales de esta película vive varias facetas, y gracias a ellas se acaban entrecruzando de una manera muy sutil.

De buena vida tiene sólo el título, que es a la vez el de la película y el de la novela que escribe uno de sus personajes. Más allá de lo que es ficción, las cosas resultan bastante duras: enfermedades incurables y de transmisión sexual, prostitución, embarazos no deseados, dificultades económicas… problemas que se entremezclan, que se plantean al mismo tiempo que los dilemas emocionales, que el miedo al compromiso, o a la soledad, o las dificultades de comunicarse con las personas con las que se vive.

Pero es esa dimensión social lo que le da a la La buena vida gran parte de su valor. Andrés Wood compone un retrato del Chile urbano que podría ser más duro, pero que se adentra en la vida de los habitantes del país con un tono que no es el habitual. Un buen elenco de actores y actrices, y un buen trabajo del sonido y del silencio hacen que sepamos más de los personajes por cómo actúan y por cómo callan que por lo que hablan. Esta es una película que “vemos”. Y no sólo que vemos, sino que degustamos con sumo placer.

Gracias a Ruth Arias por su crítica: http://www.cinematical.es/2009/03/25/critica-la-buena-vida-goya-a-la-mejor-pelicula-extrajera-de/

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.filmaffinity.com/es/review/77087141.html

http://www.blogdecine.com/goya/la-buena-vida-drama-social-chileno

http://www.muchocine.net/criticas/7634/La-Buena-Vida

Ana dice: debido a que mi pareja es de Chile veo mucho cine chileno, así que ésta también la he visto 🙂 Y, según palabras de mi pareja, la película refleja muy bien el día a día en Santiago de Chile.

Una historia sencilla que refleja a la sociedad chilena….y que no es sobre la dictadura! (aunque he de decir que Machuca, también del mismo director, me pareció una película excelente y trata sobre la época de Pinochet).

Se llevó el  Goya a la mejor película extranjera en el 2009.

The box: Lo que se es capaz de hacer por dinero….y sus consecuencias.

“Ocho años después de haberse estrenado en salas españolas esa maravilla llamada Donnie Darko,  tan desapercibida entre los “no entendidos” del séptimo arte, nos llega el nuevo trabajo del director y escritor Richard Kelly.

Tras habérsela pegado bien fuerte con Southland Tales en 2006 (película inédita en nuestro país), vuelve a la carga con una propuesta aparentemente mucho más comercial que sus anteriores películas: The Box (“La caja”), thriller protagonizado por Cameron Diaz, James Marsden y Frank Langella, basado en el relato corto de Richard Matheson publicado en 1970, y titulado “Button, Button” (“Botón, botón”), inspirado a su vez en otro cuento, de Isaac Asimov, y que curiosamente se titulaba de la misma forma.

A principios de octubre de 1959, empezaba su emisión en la cadena norteamericana CBS una peculiar serie de televisión: The Twilight Zone, La dimensión desconocida. Durante prácticamente un lustro, la fantasía, el terror y la ciencia ficción embelesaron a las audiencias estadounidenses con sus 156 episodios. El éxito fue tal que en 1985 empezó un revival que duraría 65 capítulos más. 

El 7 de marzo de 1986 se estrenó un capítulo basado en el relato de Matheson, ambientado en la actualidad de la época. La televisión fue, sin duda, el medio ideal para estrenar esta adaptación. Y el estilo de The Twilight Zone, algo retro y con un halo de misterio muy particular, dotaron a ese episodio del tono adecuado.

Con la adaptación cinematográfica sobre la mesa (o dentro del proyector), uno no sabe cómo reaccionar inmediatamente ante lo visto en pantalla.

La premisa de la historia es bien simple: Una mujer recibe a un hombre misterioso en casa, el cual le deja una caja con un botón en su parte superior. El hombre le dice que si presiona dicho botón, alguien a quien no conoce morirá y, a cambio, recibirá un millón de dólares al día siguiente, que él mismo se lo entregaría en mano.

La sensación que me ha dado The Box durante toda la proyección ha sido de querer y poder, pero no llegar. Richard Kelly es un director eficiente y con estilo propio, como muy bien nos demostró con Donnie Darko. Cuando quiere crear un determinado tipo de atmósfera, la crea, y resuelve las secuencias rodándolas con una elegancia simple e impecable.

En The Box, Kelly trata de recrear lo mismo. Sabe crear un clímax. Lo crea y le da forma, pero no fondo, como si él y la propia película estuvieran demasiado acomplejados por la naturaleza de la historia: The Twilight Zone, la serie B, lo retro, un tono en concreto. Pero no encuentra su lugar y se lía a la hora de tratar con el género. Las pretensiones le pueden. El problema ya no son los complejos, sino cómo tomarse la esencia de la historia. Y Kelly se la toma demasiado en serio, creando unas situaciones presuntamente inquietantes que terminan cayendo en el más absoluto de los ridículos, al más puro estilo del peor M. Night Shyamalan.

El resultado es una película que no funciona ni siquiera en su interesante carga metafórica. Desde luego, Kelly sabe captar la atención y, al menos, entretiene algo. Arriesga alejándose del típico blockbuster, e incluso tiene algunos aciertos completamente aislados, pero patina en lo que ya he mencionado arriba.

El reparto apenas ayuda. James Marsden no logra captar la atención en ningún momento, ni siquiera en las escenas más dramáticas; mientras que la dudosa capacidad de Cameron Diaz (y su operadísima cara) para el drama hace estragos en todas y cada una de las secuencias que protagoniza, incluidas las más delicadas, forzándonos a preguntarnos si el director de casting estaba realmente sobrio cuando le tocaba trabajar.

Frank Langella es el único miembro del reparto que, apenas sin mover una ceja, consigue llenar la pantalla y hacernos olvidar, por un momento, el despropósito quimérico que sucede ante nuestras narices.

Si pulsando el botón de la caja se detuviera la proyección, en lugar de darnos el millón de dólares del film, yo sin duda lo apretaría. A pesar de las consecuencias.”

Gracias a Rafa Delgado por su crítica: http://www.cinefilo.es/criticas-cine/the-box-richard-kelly/7474/

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.notasdecine.es/17244/criticas/critica-the-box/

http://www.cinematical.es/2009/11/06/critica-the-box/

http://www.lacasadeloshorrores.com/2009/11/critica-de-box-por-john-blutarsky.html

Ana dice: La idea me parece muy original, al igual que me pasó con Una proposición indecente, pero en ambos casos me dio coraje el hecho de que con una base tan buena después la echaran a perder por no haber sabido elegir bien a los actores/actrices y por el desarrollo que le da a la película.

La idea, como ya digo, es buena: qué eres capaz de hacer por dinero, y, si lo haces, las consecuencias que conlleva, pero repito que esta misma idea la tiene otro director (o eligen a otro) y la historia podría ser muy pero que muy buena.

En definitiva, otra paranoia de su director, Richar Kelly, al igual que lo fue Donnie Darko, sólo que ésta última es una gran película.

Anticristo: de cómo exorcizar los demonios interiores.

“No es fácil una película como Anticristo, y tampoco lo es hablar de ella. Lars von Trier es un cineasta que no puede permitirse el lujo de dejar indiferente al público, y por ello siempre presenta unas propuestas extremas tanto en su construcción formal como en las situaciones en las que pone a los personajes. Autor ineludible para algunos, impostor para otros, lo cierto es que el cine del danés siempre tiene la capacidad de no ser fácilmente olvidable.

Anticristo está lejos de ser una excepción a esa última afirmación. Estamos ante un ejercicio de exorcismo de los demonios internos del realizador, que se sitúa en una onda completamente distinta a la de su anterior película, la malvada comedia El jefe de todo esto. En esta ocasión, el director se nutre de los postulados del cine de terror para construir un ambiente malsano e inquietante, aunque no estamos ni mucho menos ante un ejercicio puro de género. Von Trier también se fija en el Bergman más centrado en la desintegración de la relación de pareja, el de Secretos de un matrimonio o su secuela Saraband.

Apoyándose en dos actores poco temerosos ante un ejercicio de interpretación extremadamente arriesgado (y del que salen brillantemente airosos), Von Trier llena su película de una simbología mística y religiosa ciertamente extraña, y que puede resultar de una misoginia cruel. Sin embargo, no es eso lo que queda en el recuerdo del espectador, sino una serie de momentos cargados de una violencia poco escrupulosa y de índole sexual. La película pretende ir un paso más allá, estableciendo nuevos límites para el contenido de las imágenes en el cine convencional.

Sinceramente, no sabría ni podría darles una opinión especialmente favorable ni negativa respecto a Anticristo. Hay instantes donde el talento del director sale a relucir (el hipnótico prólogo), además de una cierta ironía algo difícil de hallar (no puede ser del todo serio que los capítulos se llamen Pena, Dolor y Desesperación). Sin embargo, la provocación no encuentra un apoyo sólido en la posible significación de la trama, por momentos algo risible en su dualidad sobre la bondad/maldad de la naturaleza (de la mujer). Anticristo no cae, como Dogville o Europa, del lado de las obras maestras, pero al menos me la creí más que Bailar en la oscuridad. En cualquier caso, cuando alguien hace una propuesta tan extrema como esta, mi opinión incondicional es que hay que ir a verla.”

Gracias a Antonio Gandiaga por su crítica: http://www.notasdecine.es/12589/criticas/critica-anticristo/

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.tomacine.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1019&Itemid=97

http://axxon.com.ar/noticias/2009/08/critica-a-la-nueva-pelicula-de-lars-von-trier-anticristo/

http://www.muchocine.net/criticas/10489/Anticristo

Ana dice: Bueno….yo no soy la indicada para hablar de esta película porque soy muy fan de Lars von Trier, he visto casi todas sus películas…si hasta lo he estado defendiendo entre mis amigos por lo que dijo sobre el nazismo!!!!!

Es una película llena de simbolismo donde ellos representarían a Adán y Eva en el paraíso y que, por extensión, ella es la representación del mal.

Bien lejos ha quedado su director del movimiento Dogma del que tan abanderado era….el voto número 10 (El director no debe aparecer en los títulos de crédito), por ejemplo, se lo ha saltado a la pìola….aunque hace mucho tiempo que lo hace….

A tener en cuenta (por si piensan verla con menores o son delicados con según qué escenas) que contiene escenas de sexo explícito del tipo de Los idiotas, que yo recuerdo haberla visto de jovencita en el cine y se me pusieron los ojos como platos 🙂

Amelia: la vida de la “famosa” aviadora Amelia Earhart.

“Un biopic sin alma. Amelia Earhart se merecía una cinta hecha con más pasión y entusiasmo que la que nos termina brindando la directora india Mira Nair.

La cineasta desaprovecha la ocasión de regalarnos una historia emotiva y repleta de heroísmo. Por el contrario, el espíritu aventurero apenas se despliega en pantalla de manera titubeante y sin la energía necesaria como para lograr la implicación emocional del espectador.

La trama sigue de cerca a Amelia Earhart, una aviadora famosa que terminó perdiéndose en el peligroso intento de dar la vuelta al mundo.

Esta película biográfica se detiene en la personalidad de la piloto, una persona que no soportaba tener los pies sobre la tierra ya que en el aire se sentía como en su casa. Una mujer emprendedora y temeraria, quien extrañamente se sentía segura piloteando un avión y no en tierra firme. Y es ese intento de desafiar lo imposible y de volar lo más lejos que se pueda sin echarse atrás por los riesgos lo que la llevó a convertirse en una heroína que logró marcas envidiables.

La recreación de época está correctamente lograda, aunque tampoco hay nada del otro mundo desde los aspectos técnicos como para destacarlo demasiado.

La vida sentimental de Amelia tampoco está plasmada con la suficiente sutileza como para llegar a la fibra interior de la platea.

Tampoco hay nada notorio en las interpretaciones, las cuales apenas cumplen con las exigencias de un guión insípido que no alcanza nunca a ablandar en los pasajes de conflictos sentimentales ni a estremecer en los fragmentos en donde los desafíos aventureros se apoderan de la pantalla.

“Amelia” es una cinta biográfica desarrollada sin espíritu en sus alternativas. Es un filme muy desaprovechado dado el potencial que poseía la heroína homenajeada. La misma se merecía un filme épico más emotivo y animado.”

Gracias a Betomovies por su crítica: http://www.imdb.es/title/tt1129445/reviews

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.notasdecine.es/17920/criticas/critica-amelia/

http://www.cinematical.es/2009/11/16/critica-amelia/

http://www.cine.fanzinedigital.com/5603_1-Amelia.html

Ana dice: Ésta es una de esas películas que son muy famosas en Estados Unidos y que muchas, incluso, van a los Óscars, que van sobre iconos o historias o deportes, etc, etc, etc puramente americanos muy populares allí y que el resto del mundo o no lo conocemos o, simplemente, nos la trae al pairo. Ejemplo de esto sería “Un sueño posible” (The blind side) con Sandra Bullock, que iba de un jugador de fútbol americano y se centra en ese juego que a nosotros ni nos va ni nos viene….y a la susodicha hasta le dieron un Óscar!!!!!

Pues lo mismo pasa con Amelia: que allí será super-archi-mega conocida, pero aquí….quién es Amelia Earhart????

No me interesa la película.