El baile de la victoria: Amor, política y drama en la época del establecimiento de la democracia en Chile.

“Fernando Trueba, que se diría ha dirigido la película poseído por el espíritu de Eduardo Mignogna, rueda estas historias a veces paralelas, a veces coincidentes, con un lenguaje cinematográfico clásico y un cierto aliento romántico-épico con momentos de gran intensidad dramática. La dirección de actores es precisa y eficaz. Darín es un intérprete de esos que cuantas más canas tiene, más llena la pantalla; mientras que el joven Abel Ayala es capaz de darle la réplica sin pestañear.

El baile de la victoria es una de esas películas que se prolongan media hora después de que debiera haber acabado, que al intentar atar todos los cabos que ha ido dejando sueltos, sólo evidencia la inconsistencia y aleatoriedad de los recursos dramáticos utilizados hasta ese momento”

 

El baile de la victoria tiene, sin embargo, muchos problemas, la mayoría derivados del guión y de un montajeque, como en tantas películas españolas, parece haberse dejado secuencias dentro del disco duro del ordenador con tal de estar en una duración “razonable” (sin conseguirlo, la película se prolonga durante casi dos horas y cuarto)

Un buen guión no se escribe, se reescribe y eso es lo que está pidiendo a gritos el libreto firmado por Trueba con su hijo Jonás y el autor de la novela original Antonio Skármeta. Si el objetivo de Vergara Gray al salir de la cárcel es encontrar y recuperar el amor perdido… ¿Por qué lo halla tan pronto y, lo que es peor, por qué renuncia a luchar por él? Resolver esto a mitad de metraje con el cutre recurso de escuchar las voces en off de los personajes mientras éstos se miran es insuficiente, sonrojante y además está colocado a destiempo.

Si el objetivo del protagonista es ajustar cuentas con su socio traidor… ¿Por qué éste apenas ofrece resistencia a perder todo lo que le ha robado a Vergara Gray durante su estancia en la cárcel? ¿Por qué, una vez recuperado su patrimonio, nada hace Darín con él? Si lo que quiere el protagonista es recuperarse a sí mismo ayudando a la bailarina y a su joven amor… ¿Por qué la película no acaba con la secuencia del baile en el Teatro Central cerrado? ¿Por qué se deja para el tercer acto el robo a las finanzas de Pinochet cuando el conflicto principal de la película, la recuperación humana y moral de la bailarina, ya ha sido resuelto? La subtrama que involucra al alcaide de la prisión y, sobre todo, a su sicario tampoco se sostiene en pie, tiene alguna incoherencia notable y sólo sirve justificar un final trágico-romántico que podría no existir y no pasaría nada.

Y es que El baile de la victoria es una de esas películas que se prolongan media hora después de que debiera haber acabado, que al intentar atar todos los cabos que ha ido dejando sueltos, sólo evidencia la inconsistencia y aleatoriedad de los recursos dramáticos utilizados hasta ese momento (¡esa secuencia de Vergara Gray presentándose en un periódico del que nunca hemos tenido noticia para reclutar al crítico de ballet y consiguiéndolo!)

Finalmente, a Trueba le traiciona cierta poética latinoamericana mal entendida, al hacer que los protagonistas se muevan por Santiago de Chile montados en un caballo como si de una motocicleta se tratara. ¿Habría utilizado el mismo recurso de desarrollarse la cinta en Madrid o Barcelona? ¿O es que las pajilleras de cine porno sólo van a trabajar a caballo (y lo dejan aparcado en la puerta) por debajo del paralelo 33?”

Gracias a Nacho Cabano por su crítica: http://www.kane3.es/cine/el-baile-de-la-victoria.php#Critica

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.fotogramas.es/Peliculas/El-baile-de-la-victoria/Critica

http://www.notasdecine.es/18521/criticas/critica-el-baile-de-la-victoria/

http://albertodemasiadocine.blogspot.com/2009/11/critica-el-baile-de-la-victoria.html

Enrique dice: Esta crítica o comentario tiene dos lecturas (o dos escrituras). Una, para los que ya hayan leído el libro de Antonio Skarmeta en que está basada la película. La segunda, para quienes vayan a ver a peli sin haber leído el susodicho libro. ¿Y por qué hago esta escisión? Pues porque, sinceramente, y siempre bajo mi punto de vista, el libro es infinitamente mejor que la peli; bien es verdad que son formatos diferentes y que es difícil compararlos, pero el libro es una maravilla y la película una mediocridad tirando a aceptable. Esto es lo que creo que pensarán también los lectores que vean el film después de haber leído el libro. Sin embargo, haciendo un ejercicio de imaginación, creo que visionar esta película sin libro inicial, puede convertirla en una buena película. ¿Defectos que le veo? Demasiado larga: Más de dos horas. Nudos esenciales que se resuelven demasiado pronto. Personajes que son buenos actores, pero que no cumplen con lo que establece inicialmente el guión. Hay amor, política y drama, pero a mí me decepcionó.

 

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