noviembre 2010


Si la cosa funciona: Vuelve el Woody Allen de siempre.

“Abrumados y casi indefensos ante el desfile de mediocres comedias americanas (y alguna que otra española) que circulan últimamente sobre una pasarela de poca exigencia, resulta revitalizante que Woody Allen nos deleite con una nueva comedia, a su más puro estilo y con aires abiertamente desenfadados.
Cierto es que el hábil cineasta neoyorkino recurre con naturalidad a su genuino e identificativo cine, pero no menos cierto es que lo realiza de manera tan brillante y con un guión tan exultante que en ningún caso se le puede tachar de reiterativo o poco original.

Tras su (interesante) aventura londinense y su (discreto) paseo catalán y con un guión guardado durante treinta años, Woody Allen no sólo regresa a su ciudad natal para volver a rodar, sino que regresa al cine que tantos éxitos le ha proporcionado y en el que se mueve como pez en el agua. Desde un primer momento, Allen logra la complicidad del espectador hablándole (literalmente) a la cara y a partir de ahí transportarle a un viaje con tintes divertidamente surrealistas como sólo podrían proporcionar un cruce explosivo de personajes y situaciones.

El primer y principal personaje es Boris Yellnikoff, egocéntrico, misántropo y maniático personaje interpretado sensacionalmente por Larry David, conocido por sus apariciones en la televisión estadounidense, y en un papel que le encaja a la medida. A través de este actor, Allen consigue que un personaje uraño, asocial y a todas luces antipático, resulte interesante, simpático y en la mayor de las ocasiones agradable. No podemos obviar el marcado reflejo de alter ego que posee Yellnikoff respecto a Woody Allen y la facilidad con que a través de él, el director se posiciona en algunos aspectos y se divierte especulando en otros. Reflexiona, afirma, discute y proporciona moldes para adentrarnos en su particularísimo mundo donde cinismo y desvergüenza se dan la mano con el día a día cotidiano. Allen se siente cómodo con el personaje principal, y aunque tiene un guión pre-establecido le deja actuar, le proporciona vida y se deleita observando hacia dónde gira y cómo reacciona en su fortuita interconexión con el otro personaje contrapuesto: Melodie. Terrible y a su vez deliciosamente inocente, inculta y por momentos irritante es el personaje que interpreta la bella Evan Rachel Wood. Una auténtica contraposición a la inteligencia y supuesto raciocinio de Yellnikoff, y que a la larga y tras una peculiar convivencia otorgarán las situaciones y diálogos más divertidos de todo el film. Una provocación que proporcionará por un lado un escenario de momentos irónicos, y por otro una excusa perfecta para confrontar estilos de vida, de pensamiento y de actitud hacia las adversidades.

El amor, está, pero nadie le reclama, es casi anecdótico y no será determinante en sus aspectos fundamentales. Conformarse, dejarse llevar “si la cosa funciona”, y dar importancia al azar en su reverso más irónico es el eje fundamental en el que se moverán toda una serie de personajes con los que Allen juega a hacerlos soñar dentro de las paredes con que la vida oprime.

Irreverente, sin vergüenza y sin complejos. Una obra sin excesivas pretensiones, en un tono engañosamente menor, con la que Woody Allen regresa sus orígenes, y con ello, a la comedia inteligente.”

Gracias a Sergio Roma por su crítica: http://cinebulosa.blogspot.com/2009/09/critica-de-si-la-cosa-funciona.html

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.muchocine.net/criticas/10755/Si-la-cosa-funciona

http://www.notasdecine.es/15131/criticas/critica-si-la-cosa-funciona/

http://www.cinissimo.com/critica-de-si-la-cosa-funciona-otra-delicia-de-woody-allen/

Ana dice: Después de ver el despropósito de Vicky Cristina Barcelona (por no mencionar otras anteriores como Melinda y Melinda o Un final made in Hollywood) por fin parece que regresa el Woody Allen que tanto nos gustaba: con sus neuras, su jazz, su diálogos ácidos, la ciudad de Nueva York (Manhattan más concretamente),… Particularmente a mí me alegro el volver a ver al genuino Allen, pensé que lo mismo había tenido un lapsus en su carrera y que había retomado las riendas nuevamente…..auqnue, claro, después fui a ver Conocerás al hombre de tus sueños y volví a decepcionarme y me replanteé las cosas: ¿el Woody Allen de antaño ya ha desaparecido dejando paso a este nuevo? ¿Si la cosa funciona sólo ha sido una raya en la arena dentro de lo que está haciendo en los últimos tiempos? Esperemos que no porque añoro a ese Allen de Misterioso asesinato en Manhattan.

 

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¿Qué fue de Los Morgan?: Americanada, mil veces vista, en estado puro.

“No se trata de ser hiriente pero esta nueva comedia es bastante boba, su atractivo principal lo constituye el hecho es que reúne a la chica  emblema de “Sex and the city” y al eterno galán de la comedia británica Hugh Grant que esta vez anda de pantalón corto y sombrero vaquero. El director y escritor Marc Lawrence confiesa su gusto  por el británico al desarrollar su tercer film seguido con el actor, antes “Amor con preaviso” y “Tu la letra, yo la música”. Esta es una comedia romántica demasiado predecible y que para los que han visto demasiadas pueden tener más de algún “deja vù” con situaciones que se presentan.  En resumidas cuentas la cinta cuenta la historia de una pareja que vive sus dolorosa separación, él trata de arreglar las cosas con una cena pero a la salida de esta presencian un asesinato y ante la inminente amenaza,  el FBI decide que lo mejor es ponerlos bajo custodia de testigos ocultos mientras den con el asesino. Ambos citadinos hasta la médula, deberán viajar hasta Wyoming hasta su nueva casa de acogida juntos. Obviamente con la esperanza de reencontrarse y curar sus heridas en medio del campo, los osos y el rodeo.  No hay mucho que rescatar nuevo de esta cinta  que tiene sus argumento bastante mediocre y su desarrollo cae en todos los clichés que generan algunas risas provenientes del humor más fino de Grant  y uno que otra mirada entre los actores pudiesen  encantar en algunos momentos, pero lo cierto es que no es suficiente para ser convincentes. Lo de Grant realmente es flojo por momentos, me pareció ver al tipo de “Cuatro bodas y un funeral” viajando al campo, no se nota un mayor esfuerzo en lograr tonos distintos en su registro actoral. Casi nada es salvable de la enésima comedia románticona. Argumento estéril y escasa química, solo salva ese humor británico que aparece a veces y que es mucho para la cinta. El argumento central, un viaje a hasta sectores alejados de la ciudad, ya puede dejar de ser divertido, sobre todo por que hay muchos títulos que lo retratan como “Nueva en la ciudad”  o la misma Hannah Montana hace poco con sus película lo cual denotan la falta de originalidad de algunas comedias. La que estuvo mas cerca es “La propuesta”, también con un viaje forzado de la Bullock a Alaska pero mejor actuada. Acá simplemente un asomo de ver esta pareja te puede satisfacer medianamente o simplemente te puedes quedar paralizado en la butaca por el aburrimiento. En fin para quienes quieran ver algo liviano puede estar bien, véanla y juzguen.” 

 

Gracias a David Lizana por su crítica: http://www.muchocine.net/criticas/11398/%C2%BFque-fue-de-los-morgan

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.cinematical.es/2010/01/04/critica-que-fue-de-los-morgan/

http://www.elmulticine.com/criticas2.php?orden=1955

http://www.fotogramas.es/Peliculas/Que-fue-de-los-Morgan/Critica

Ana dice: Ni siquiera sé porque vi esta película porque era más que evidente que estaba ante una americanada total, una película estúpida, predecible y, además en este caso, con un argumento repetido hasta la saciedad, ni siquiera es original. De hecho, puestos a elegir, prefiero ver A las duras y a las maduras que es exactamente la misma película, excepto por algunas diferencias nimias…y simplemente prefiero ver esta última por el simple hecho de que la vi con 25 años y con esa edad se traga una mejor cualquier cosa, por lo que la recuerdo con más cariño.

Bueno, ya saben, estamos ante una película que puedes estar mirando con la mente en blanco sabiendo de antemano cómo va a terminar.

Y una pregunta que me planteo: ¿Hugh Grant no se cansa de hacer siempre el mismo papel? Aunque lo mismo no actúa, es decir, que él así, no hace ningún personaje, como Gabino Diego.

New York, I love you: pequeñas historias cuyo nexo común es que todas ocurren en Nueva York.

“Concebida como imposible secuela de “Paris, Je T’Aime”, “New York, I Love You” reúne diversas historias paralelas ubicadas en la ciudad de la gran manzana, protagonista secundaria de todas ellas.
En relación a la versión francesa, para esta ocasión se pasa de 18 a unos diez fragmentos, dirigidos cada uno por directores de muy diversa fuente y protagonizado por actores de la talla de Bradley Cooper (omnipresente en nuestras carteleras), Natalie Portman, Drea de Matteo, Ethan Hawke, Orlando Bloom, Christina Ricci, Shia LaBeouf o Julie Christie entre muchos otros. Vamos, casi nada.

De la mano de tan interesante reparto, se van sucediendo en pantalla cuentos de hadas, de soledad, amor, magia, obsesión y melancolía, en una suma total que logra plasmar en pantalla las sensaciones que la ciudad de que nunca duerme debe transmitir a quienes la viven o visitan.
Y es justamente aquí donde tal vez resida el principal de los logros de “New York, I Love You”. Natalie Portman, Fatih Akin, Brett Ratner y los demás directores han conseguido, con sus minipelículas, dotar a la ciudad neoyorquina de un alma de ciudad mágica, viva, tal y como la conocemos ya sea por vía cinematográfica o turismo puro y duro. Y lo que es más importante, han logrado diferenciarla de una ciudad como París, protagonista de la anterior y que, aunque radicalmente distinta, comparte sobre el papel varios adjetivos con Nueva York, por lo que se corría el riesgo de confundir conceptos (y, por consiguiente, películas).

Ahora bien, como es de esperar en propuestas tan fragmentadas, el interés del espectador durante el visionado de “New York, I Love You” va yendo y viniendo como si de los ojos del Guadiana se tratara. Ciertamente, es de agradecer la reducción de cortometrajes que componen la cinta en relación a su hermana gala, aunque ello suponga a la vez uno de sus más flacos puntos. Y es que si en aquélla cabía la esperanza de cambiar de relato a los dos minutos cuando no convencía, ahora si uno de ellos cae en desgracia no queda otra que esperar pacientemente a que concluyan sus más o menos diez minutos… y si da la casualidad de que se enlazan un par de desafortunados capítulos seguidos, la montaña se hace difícilmente superable.
En definitiva, a la película que nos ocupa le pasa lo mismo que a su predecesora, pero de manera potenciada. Que se reduzca la cantidad de historias permite al espectador cierta relajación que lo ayuda a entrar más en el juego de cada una de ellas, conocer mejor a sus personajes y simpatizar de manera más intensa con ellos. Pero del mismo modo, corre el riesgo de sentir de manera mucho más vívida sus debilidades (argumentales o artísticas), que surgen inevitablemente al meter en un mismo saco a cineastas de tan distinta calidad y método.
Por citar un par de ejemplos, mientras que la parte a cargo de Brett Ratner (sí, sí) resulta tan divertida como malévola la de Yvan Attal, la parte de Natalie Portman es un sensiblero cuentecillo que no logra encontrar los sentimientos que busca, y el de Fatih Akin resulta tan previsible como intrascendente.

Así y todo, “New York, I Love You” se antoja como una propuesta tan vacua (en el fondo poco aporta, pero quien esté libre de pecado hoy en día, que tire la primera piedra) como disfrutable; una película de lo más divertida y entrañable, ideal para viajar mentalmente a la Gran Manzana y disfrutar con sus variopintos personajes, desde la pareja de desconocidos enamorados, al matrimonio que busca reactivarse, el pintor solitario o el músico soñador. Con sus más y sus menos, acaba descubriéndose tan mágica como en su día lo fue “Paris, Je T’Aime”, y con la dedicatoria final a Anthony Minghella (guionista de uno de los relatos) acaba por poner el vello de punta, significando el punto final a 110 minutos de lo más conmovedores.
Ideal intrascendencia.”

Gracias a Capitán Spaulding por su crítica: http://www.lacasadeloshorrores.com/2009/10/critica-de-new-york-i-love-you-por-el.html

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.fotogramas.es/Peliculas/New-York-I-Love-You/Critica

http://www.blogdecine.com/criticas/new-york-i-love-you-un-terron-de-azucar-en-la-gran-manzana

http://www.notasdecine.es/14627/criticas/critica-new-york-i-love-you/

Ana dice: Me gusto mucho más Paris, je t’aime, que fue la predecesora de New York, I love you. En general, la película me parece que tiene muchos toques de “americanada”, pero como son 10 historias diferentes, algunas se salvan.

Está bien para pasar el rato, aunque, repito, alguna de sus historias me parecieron muy buenas…esto depende de gustos de cada uno y de qué directores le gusten más, ya que cada historia está rodada por un director diferente.

 

Los hombres que miraban fijamente a las cabras: comedia del absurdo donde las haya.

“La comedia cuyo título ocupa casi un párrafo se trata nada más y nada menos de una adaptación de la original novela de Jon Ronson, un periodista y cineasta de origen escocés que escribe en periodismo gonzo para embaucar la atención de sus lectores. En esta incursión, Los hombres que miraban fijamente a las cabras , Ronson relata una versión cómica curiosidades sobre las fuerzas armadas estadounidenses, y bastante curiosos de investigar… pero la verdad; si el libro parece que vale bastante la pena, la película no deja de ser una del montón, cuyo predecesor cinematográfico podría ser claramente Tres reyes y cualquier comedia de los años 90.

La historia narra las aventuras de Bob Wilton (Ewan McGregor), un periodista desilusionado con su vida después de que le abandonara su mujer por el editor de su publicación. Lleno de rabia se va a Kuwait para investigar asuntos de la Guerra de Iraq y aquí se topa con un grupo de Fuerzas Especiales estadounidenses que afirman utilizar técnicas parapsicológicas para espiar. Entre dichas técnicas se encuentran, al parecer, técnicas de invisibilidad, desaparición de nubes, atravesar paredes, lectura de mentes, intuición y provocar infartos a cabras a través de la mente…

Sí. Como suena: toda una locura. Pero que tristemente tiene su base real. Muchas de las historias que se cuentan en la película se basan en la iniciativa de un Coronel americano que quería reorganizar las Fuerzas Armadas americanas bajo las tendencias espirituales de la Nueva Era. Al parecer se invirtió parte del presupuesto militar en ello, y no estoy seguro hasta que punto parece que sigue habiendo inversión en susodichas técnicas, pues según apunta el descubrimiento de que la inteligencia americana usa canciones de Barrio Sésamo para torturar e interrogar terroristas.

A lo mejor hay mucho de la cultura americana que puede sacarle a uno de las órbitas, pero el hecho de que se esté invirtiendo presupuesto de sus impuestos para ciertas cosas no debe ser muy buena señal (aunque más serio puede ser que se invierta en guerra). Aún así, la película, para todo lo crítica que parece, no deja de ser nada más que un chiste sin ningún tipo de acercamiento tan original como el que tiene la obra en la que se basa.

Es una película fácil de ver y divertida en varias de las situaciones, pero la segunda mitad se hace tediosa debido a una estructura narrativa poco arreglada. De hecho, si no es por la cantidad de estrellas que dejan su carisma en la película (subrayando la labor cómica de todos: Jeff Bridges, George Clooney, Ewan McGregor y Kevin Spacey) la película, tal como está presentada, no hubiera llegado más lejos de ser una “anécdota”.

Vale, que al final el libro no queda más que una mera anécdota también, pero desde luego, el tratamiento satírico de la cinta se queda en simple y mera comedia, cuando realmente hubiera echado de menos algo tan original como lo que hicieron Los hermanos Coen en Quemar después de leer: una cinta satírica (que no cómica) que te hace pasar tanto buenos como malos ratos y, sobre todo, hacerte pensar.

De Los hombres que miraban atentamente a las cabras lo único que se queda es lo anécdotico. Una pena.”

Lo mejor: El reparto de fiesteros, caraduras y buenos profesionales que han dado vida a semejante locura.

Lo peor: Que no sepa mantener el ritmo y se diluya un poco.

Gracias a Patxi Gil Crenier por su crítica: http://www.cinematical.es/2010/03/05/critica-los-hombres-que-miraban-fijamente-a-las-cabras/

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.blogdecine.com/criticas/los-hombres-que-miraban-fijamente-a-las-cabras-y-murieron-de-aburrimiento

http://www.lashorasperdidas.com/index.php/2010/03/02/los-hombres-que-miraban-fijamente-a-las-cabras/

http://www.criticscinema.com/criticas/peliculas/Men_Stare_Goats.shtml

Ana dice: Me pareció una película muy divertida, con un humor absurdo…que a mí, particularmente, ese tipo de humor con argumentos tan disparatados me encanta. Además, me gusta mucho George Clloney haciendo de mamarracho, me parece que tiene una vis cómica sensacional, en mi opinión le van más los papeles cómicos que los “serios”.

Yo os recomiendo que la veáis porque echaréis un buen rato (yo, al menos, la difrute).