Julie y Julia: Oda a la cocina.
“Ni se os ocurra ir a ver Julie y Julia con el estómago vacío. De hecho es mejor que comáis algo antes de ir al cine, lo de las palomitas no se vale en este caso, y que tengáis una reserva en un buen restaurante para cenar después de la peli. De no hacerlo así, os arriesgáis a iros a casa con un poco de insatisfacción.
Insatisfacción que no tendrá nada que ver con la calidad de la película. De hecho, Julie y Julia es para mi gusto uno de los mejores guiones que nos ha dado Nora Ephron en los últimos años, tal vez incluso desde Cuando Harry encontró a Sally. Y Ephron ha sabido dirigir esta película, sobre las vidas paralelas de dos mujeres, con el mismo acierto que la ha escrito.
En el film, la siempre genial Meryl Streep interpreta a Julia Child, un personaje real de la vida televisiva y culinaria estadounidense. Child se mudó con su marido a París poco después de la Segunda Guerra Mundial y literalmente aprendió a cocinar en la capital francesa. Se inscribió en la prestigiosa escuela de cocina Le Cordon Bleu y aprendió en ella todos los secretos de la cuisine. Su trabajo posterior incluiría la escritura de varios libros para presentar la cultura gastronómica francesa a los estadounidenses. Child acabaría también teniendo un espacio de cocina televisivo. Pero para el film, Ephron ha preferido escoger la etapa en la que la escritora está todavía luchando por encontrar un camino profesional en la vida.
Exactamente el mismo punto en el que Ephron explica simultáneamente la historia de Julie Powell, interpretada por Amy Adams y basada también en un personaje real. Powell es una oficinista con un trabajo poco interesante y un pasado como escritora frustrada. En 2002 Powell decide escribir un blog sobre sus aventuras cocinando las 524 recetas que contiene el primer libro escrito por Child y se propone conseguir esta hazaña en tan sólo un año.
El film es una oda al optimismo y al afán de superación que expone la vida de estas mujeres tan diferentes, pero a menudo tan parecidas. Julie y Julia, además de un sinfín interminable de platos cocinados por las protagonistas, nos deja ver algunos de los momentos más vulnerables en las vidas de estas dos mujeres y el apoyo que obtuvieron de sus maridos (que no sólo estuvieron junto a ellas en todo momento, sino que además no dejaron ni una migaja de lo que les ponían para comer).
De ahí lo de la insatisfacción que os puede provocar Julie y Julia por el hecho de no tener un plato bien cocinado delante y una persona o dos o tres o cuatro con las que conversar cuando disfrutáis de la comida. Y por eso lo de la imperativa reserva en un buen restaurante para después de la peli.”
Gracias a Patricia Puentes por su crítica: http://www.cinematical.es/2009/08/05/critica-julie-y-julia-da-mucha-hambre/
Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:
http://www.notasdecine.es/17175/criticas/critica-julie-y-julia/
http://albertodemasiadocine.blogspot.com/2009/11/critica-julie-y-julia.html
http://www.estrenosdecine.net/criticas/2253/
Ana dice: No estamos delante de un peliculón, no son de esas películas que eres capaz de verla 20 veces. Es, simplemente, una americanada como tantas con la salvedad de que Meryl Streep y Amy Adams hacen un excelente trabajo, pero, por lo demás, nada del otro mundo. Eso sí: te entran unas ganas tremendas de vivir en Estados Unidos y tener una de esas fantásticas y maravillosas cocinas megagrandes….eso, y unas ganas de comer como para poner 10 kgs. de golpe.
Entretenida, se deja ver arrancándote alguna sonrisa.
Por cierto, está basada en hechos reales.

